FUENTE: LANACION.COM.
DIARIO: DOMINGO 3/04/2005
En Ezeiza
LA PLATA.- Ante casi 2000 personas de Ezeiza,
Esteban Echeverría y La Matanza que participaron anteanoche de una reunión
informativa, organizada por una asociación ambientalista, sobre la presunta
contaminación de las napas de agua, se propuso pedir un peritaje internacional
con presencia de veedores nacionales. Durante más de dos horas, tres
especialistas respondieron las inquietudes de los vecinos sobre el uso del agua
contaminada con uranio.
La importante respuesta a la convocatoria de la Asociación contra la
Contaminación Ambiental de Esteban Echeverría y Ezeiza demostró que entre los
vecinos existe mucha preocupación y la necesidad de informarse.
Los especialistas convocados fueron Antonio Brailovsky, ex defensor ecológico de
la ciudad de Buenos Aires; Raúl Montenegro, biólogo molecular y premio Nobel
Alternativo 2004, y José Esaín, abogado ambientalista.
Brailovsky mencionó el principio de precaución: "Está en las leyes vigentes y
dice que ante indicios de este tipo de contaminación hay que comenzar a actuar
sin esperar los resultados de las pruebas definitivas". Montenegro se refirió a
la necesidad de un peritaje internacional con veedores locales y consideró que
las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) deberían
renunciar. Y Esaín expresó que "la gente desconoce los derechos ambientales que
tiene".
El encuentro iba a concretarse a las 21, en una biblioteca popular de Monte
Grande, pero la cantidad de gente obligó a cambiar el lugar por un salón de la
Cámara de Comercio. Sin embargo, el espacio tampoco alcanzó. En forma
espontánea, la gente propuso trasladarse a la plaza principal, frente a la
municipalidad. El encuentro, entonces, se inició a las 22.30.
El objetivo de la reunión fue brindar información a la población, cuya
preocupación aumentó desde que se difundió un peritaje oficial que indica que el
74 por ciento de los pozos de agua analizados en lugares cercanos al Centro
Atómico Ezeiza (CAE) está contaminado con uranio y nitratos.
Valentín Stiglitz, de la asociación organizadora, dijo: "Hay mucha gente que
está en pánico pero no estamos peor que cuando no sabíamos nada sobre el tema.
No nos vamos a ir, ni vamos a vender nuestras casas. Lo que necesitamos es estar
informados".
Los vecinos consultaron sobre las consecuencias en la salud de la presunta
contaminación, si ésta podría afectar a los alimentos y si el agua que se
utiliza para la limpieza podría ser perjudicial.
Ximena Linares Calvo